
El propósito principal de esta medida es abrir un espacio de reflexión y planificación.
El Ayuntamiento de Bilbao ha decidido suspender la concesión de nuevas licencias para pisos turísticos en toda la ciudad durante un máximo de un año. Esta medida, que responde a un notable crecimiento en el número de viviendas destinadas a este uso, busca regular y controlar el impacto de esta actividad en la ciudad. Según datos oficiales, Bilbao ya cuenta con más de 1.300 pisos turísticos, una cifra que se ha triplicado en los últimos años.
¿Con qué finalidad y en base a qué normativa se ha aprobado?
La suspensión entró en vigor tras su publicación en el Boletín Oficial de Bizkaia y fue aprobada por el gobierno municipal el pasado 30 de octubre. Durante este periodo, el Ayuntamiento no emitirá los informes de conformidad necesarios para que los propietarios puedan registrar sus viviendas en el REATE (Registro de Empresas y Actividades Turísticas de Euskadi).
El propósito principal de esta medida es abrir un espacio de reflexión y planificación. Según datos oficiales, la ciudad alberga 1.076 viviendas turísticas y 291 habitaciones en viviendas particulares, la mayoría de las cuales están ubicadas en el Casco Viejo, Ibaiondo, Abando e Indautxu.
El área de Planificación Urbana dedicará este tiempo a trabajar en la modificación del Plan General de Ordenación Urbana (PGOU). Esta reforma incluirá un programa de participación ciudadana, permitiendo a los vecinos opinar sobre el futuro de los alojamientos turísticos en Bilbao.
Cabe destacar que Bilbao ya cuenta con limitaciones desde 2017, como la prohibición de pisos turísticos en plantas superiores a las primeras de edificios residenciales, y restricciones aún más estrictas en zonas como el Casco Viejo y Bilbao La Vieja, donde solo se permite un uso turístico por edificio.
Otras decisiones para limitar su extensión
A nivel nacional, el Tribunal Supremo dictaminó recientemente que las comunidades de vecinos pueden prohibir el alquiler turístico por mayoría de tres quintos, lo que podría restringir aún más esta actividad en las ciudades españolas.
Por otro lado, Bilbao no es la única ciudad que adopta medidas similares. San Sebastián, por ejemplo, implementó en septiembre de 2023 una moratoria que incluye no solo las viviendas turísticas, sino también hoteles.
Fuente:Eleconomista.es



